La libertad no puede seguir esperando
En Venezuela, la pregunta ya no es cuántos presos políticos existen. La pregunta que angustia a cientos de familias es otra: ¿por qué sigue siendo tan lenta la libertad de quienes nunca debieron permanecer tanto tiempo tras las rejas?

TL;DR
- Familias venezolanas enfrentan una larga espera por la liberación de sus seres queridos detenidos por razones políticas.
- Los retrasos procesales, audiencias suspendidas y silencio institucional caracterizan el sistema judicial.
- Existe la percepción de que la libertad de los detenidos está condicionada por factores políticos más que por criterios legales.
- Los derechos humanos y la libertad no deben ser objeto de negociación política.
- La demora prolongada desgasta a los detenidos, sus familias y la sociedad, normalizando la injusticia.
- Se exige transparencia, respeto al debido proceso y libertad para quienes están detenidos injustamente.