Vetustate relicta: De las empresas morales de Juan de Borja (1680)
A todos los animales les dio la naturaleza un instinto natural de conservación; así, no vemos animal, por pequeño que sea, que no procure admirablemente su propia conservación y aumento. Solo el que más se descuida en esto es el hombre, por querer seguir más sus apetitos que obedecer a la razón.

TL;DR
- Los animales poseen un instinto natural de conservación que el hombre a menudo descuida por seguir sus apetitos.
- La renovación, similar a como el águila renueva sus plumas, es clave para la perpetuación y conservación.
- En política, las comunidades y sus dirigentes se conservan si saben renovarse, dejando atrás lo caduco.
- La autoridad se debilita al aferrarse a prácticas obsoletas; renovarse implica purificar y recuperar la fuerza original.
- Para los ciudadanos, la continuidad verdadera es la capacidad de regeneración, no la repetición mecánica.