Por aquí, por allá
Si los republicanos, y su emperador, fuesen gente decente uno pudiera diseñar no digamos una, es mucho pedir, pero si dos o tres rutas para el futuro de la colonia que ahora somos y que tenemos que dejar de ser por elemental dignidad nacional. Pero no es así. Donald no funciona sino por frenesís egolátricos, apetitos de millones (de dólares, por supuesto) y mentiras a granel. Sus generales no conocen el “no” a los mandatos del Implacable. Esto lo saben hasta los que anhelan que nos convirtamos en el Estado 51 y no veneremos a Guaicaipuro.

TL;DR
- Se critica la falta de decencia y la egolatría de Donald Trump y sus seguidores, lo que impide diseñar rutas claras para el futuro de Venezuela.
- La estrategia de Trump, basada en apetitos económicos y mentiras, genera incertidumbre, como se evidencia en sus negociaciones con Irán y el envío de tropas.
- La incertidumbre política en Venezuela es alta, pero puede servir de acicate para encontrar el camino correcto, optando entre continuar una dictadura o seguir la voluntad popular.
- La solución para Venezuela debe ser impulsada por los propios venezolanos como una cuestión de honor nacional.