Story
4. Nov. 2026
John Barrett, encargado de negocios de EE.UU., se reúne con Dinorah Figuera
El encargado de negocios de Estados Unidos para Venezuela, John Barrett, se reunió con Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015. Durante el encuentro, Barrett reafirmó el respaldo de Washington a dicha asamblea y a los esfuerzos para una reconciliación política en el país.
Washington redobla la apuesta institucional en Venezuela: mientras el chavismo controla todos los poderes en Caracas, Estados Unidos insiste en que su “última institución democrática” sigue siendo el Parlamento de 2015, ahora con Dinorah Figuera de vuelta en el país.
Qué pasó en Caracas
El encargado de Negocios de EE. UU., John Barrett, se reunió en la embajada con Figuera y aprovechó para repetir el mensaje que Caracas no quiere oír: Washington “reconoce y respalda a la Asamblea Nacional electa en 2015”.1 La cita fue presentada como uno de los hitos de la agenda de Figuera desde su regreso tras ocho años en el exilio y “refuerza el respaldo de Washington a los esfuerzos de diálogo y entendimiento entre distintos actores políticos venezolanos”.1
Barrett encuadró el gesto en una estrategia más amplia, recordando que la AN de 2015 es “la última institución democrática reconocida por los EE.UU.” y prometiendo: “Seguiremos apoyando estos esfuerzos entre las autoridades institucionales en favor de una reconciliación política”, pieza clave del “plan de tres fases” impulsado por Donald Trump y Marco Rubio.24
La narrativa opositora
Para la oposición, la visita es validación internacional. Titulares como “Embajada de EE.UU. ratificó apoyo a Venezuela y reconoció a la Asamblea Nacional de 2015 tras encuentro con Dinorah Figuera” resumen la lectura triunfalista del sector.1 Otro medio subraya que Barrett “ratifica apoyo de EE. UU. a la AN de 2015”, consolidando la idea de que ese Parlamento sigue siendo el ancla de legitimidad frente al poder chavista.3
Figuera, por su parte, intenta vender moderación institucional más que ambición personal: su agenda, dicen estos reportes, busca una salida negociada, con un nuevo CNE “vigoroso, creíble y transparente” y elecciones “libres, transparentes y soberanas”.2
El contraste que falta
Mientras la oposición y Washington sincronizan discurso, la gran ausente en esta foto es la versión oficialista: el chavismo mantiene el control interno de todas las instituciones desde 2021 y rechaza de plano la legitimidad de la AN de 2015. La jugada de Barrett, entonces, más que un gesto diplomático neutro, es una toma de partido explícita en el pulso por quién tiene derecho a hablar en nombre de Venezuela.