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Juni 30, 2026
Keiko Fujimori se declara ganadora en Perú mientras su oponente busca anular votos
La candidata presidencial peruana, Keiko Fujimori, celebró su liderazgo en el conteo de la segunda vuelta y se declaró virtual ganadora. Mientras tanto, su rival de izquierda, Roberto Sánchez, ha iniciado acciones para solicitar la anulación de los votos emitidos en el extranjero, lo que podría cambiar el resultado a su favor.
La noche electoral peruana se partió en dos: mientras Keiko Fujimori se comporta como presidenta electa de facto, Roberto Sánchez intenta voltear el resultado cuestionando el voto en el extranjero. En medio, un país que lleva años en crisis política vuelve a caminar al borde del abismo institucional.
Keiko: la victoria adelantada
Desde el bando fujimorista, el relato es sencillo: la segunda vuelta está prácticamente decidida y solo falta el sello del árbitro. Fujimori celebra su liderazgo en el recuento, donde se le presenta como favorita por un margen mínimo frente a Sánchez.1 En actos con simpatizantes, ya vende el desenlace como cosa hecha, al punto de proclamar: «Ahora podemos decir, y faltan pocos días, ¡sí se pudo!»1
Otra pieza de esta narrativa: la normalidad democrática. Se subraya que Keiko «celebra ventaja electoral con simpatizantes mientras el conteo continúa»,2 dando imagen de campaña triunfante y transición en marcha, no de elección en disputa.
Sánchez: el giro contra el voto exterior
En la orilla opuesta, Sánchez arma un libreto de cuestionamiento frontal a la regla de juego que lo deja fuera: el voto en el extranjero. En versiones críticas con él se habla incluso de que «inició trama para anular la votación de peruanos en el extranjero»,3 subrayando que su movida sería un intento desesperado por revertir una derrota inminente.
Pero el encuadre cambia radicalmente en la prensa aliada al progresismo: allí se resalta que «peruanos se movilizan en Lima en defensa del voto de Roberto Sánchez»,4 con marchas que denuncian «manipulación permanente del proceso electoral» y un marco legal hecho a la medida de las grandes empresas.
Dos relatos, una misma duda
Para el entorno de Keiko, Sánchez es el mal perdedor que quiere borrar más de 300.000 votos. Para el de Sánchez, Fujimori es la heredera de un sistema que truquea las reglas en el último minuto. Ambos, eso sí, comparten algo: ninguno espera al resultado oficial antes de instalar su propia “verdad” sobre quién ganó Perú.