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Juni 30, 2026
Inician preparativos para la Segunda Consulta Popular Nacional en Venezuela
En Venezuela avanzan los preparativos para la Segunda Consulta Popular Nacional, programada para el 12 de julio, con más de 33.000 proyectos comunitarios registrados. El Consejo Nacional Electoral (CNE) inició el proceso de capacitación para los miembros de mesa, mientras que líderes como Diosdado Cabello destacan la alta participación en las asambleas para la postulación de iniciativas.
La Segunda Consulta Popular Nacional de Venezuela ya está en marcha mucho antes del 12 de julio: para el oficialismo es una fiesta de “poder popular”; para la oposición, un ensayo político de baja transparencia envuelto en retórica comunal.
El relato oficial: participación masiva y comunas empoderadas
Desde el gobierno y el PSUV, el foco está en la logística y en el volumen. El CNE anuncia el inicio de la capacitación obligatoria para miembros de mesa y comisiones electorales, un proceso virtual que se extenderá hasta el 10 de julio y que se presenta como parte del “afianzamiento democrático del país”.1 La misma línea repite otra nota oficial: la formación se hace vía plataforma ECAP y se invita a cumplir con esta “responsabilidad cívica”.2
Diosdado Cabello, como vocero central, habla de un avance de 94,65 % en los preparativos, con 33.216 proyectos inscritos y la mira puesta en llegar a 36.000.3 En medios afines se subraya el “éxito de las asambleas” comunales donde se priorizan proyectos que serán votados el 12 de julio,4 mientras el Ministerio para las Comunas presenta la capacitación como una forma de “fortalecer el poder popular y la democracia participativa y protagónica”.5
Otra pieza del discurso oficial es simbólica: Cabello asegura que la verdadera fortaleza del proceso está en la “organización comunal”6 y celebra que las consultas permiten que sea “el mismo pueblo” quien ejecute y supervise el presupuesto comunitario.7 Incluso se anuncia la inclusión piloto de juntas de condominio y asociaciones de vecinos, aunque se insiste en que, a la larga, estas “migrarán” hacia la lógica comunal.8
El contrapunto opositor: un CNE que “desaparece” y reaparece
Desde la vereda crítica, la película es otra. Efecto Cocuyo retrata a un CNE “controlado por el oficialismo” que, tras un “prolongado y cuestionado mutismo” desde las presidenciales de 2024 —marcadas por denuncias de irregularidades y falta de actas desagregadas— reaparece solo para promocionar la capacitación de la consulta.9
Mientras el oficialismo vende la jornada como ejemplo de democracia de base, la oposición resalta que, durante 2025 y buena parte de 2026, no hubo respuestas sobre auditorías serias, cronogramas electorales creíbles ni renovación de rectores, pero sí hay ahora una intensa campaña para un evento “promovido por el Ejecutivo”.9
En síntesis, donde el gobierno ve participación y organización comunal, la oposición ve un CNE reactivo y selectivo, dispuesto a activarse rápido para una consulta política, pero lento —o ausente— para responder sobre la elección que realmente cuenta.