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Juni 30, 2026

Joven muere en Brasil durante salto de 'puenting' por falta de cuerda de seguridad

Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de 21 años, falleció en Limeira, Brasil, al caer de 40 metros de altura durante un salto de 'puenting'. Según testigos y videos del incidente, los instructores olvidaron colocarle la cuerda de protección antes de autorizar el salto.

Una joven que buscaba adrenalina terminó estrellándose contra el suelo porque nadie comprobó algo tan básico como una cuerda. El salto de puenting en la Ponte do Esqueleto, en Limeira, Brasil, expuso no solo la negligencia extrema de una empresa, sino también dos maneras de contar una misma tragedia.

Coincidencias: horror a 40 metros de altura

Todos los relatos describen lo esencial: Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, 21 años, fue lanzada desde unos 40 metros sin que su sistema de seguridad estuviera instalado correctamente. Los textos subrayan que los instructores “olvidaron atar” a la joven antes de autorizar el salto y difunden el video donde se ve la caída al vacío.

Las versiones coinciden en que la empresa responsable no colocó el equipo de protección y que, tras el impacto mediático, al menos seis personas fueron detenidas por la policía brasileña. El clip muestra a varios hombres cargándola hasta la plataforma, empujándola y luego los gritos desesperados: “¡la cuerda, la cuerda!”.

Medios alineados con el gobierno: foco en el operativo y el escándalo visual

Los portales cercanos al oficialismo explotan el carácter de espectáculo macabro con titulares como “Nuevo video de la caída mortal al vacío de una mujer a la que los instructores de 'puenting' olvidaron atar”. Otro texto se limita a un rótulo de impacto: “VIDEO IMPACTANTE”, mientras describe la captura de los sospechosos con helicópteros y la cantidad de detenidos.

La narrativa enfatiza el accionar policial posterior, la difusión del video y el morbo del momento exacto de la caída, más que el trasfondo regulatorio o humano.

Medios de oposición: la negligencia y la vida que se perdió

Del otro lado, los medios críticos cargan contra la empresa y la lógica de precariedad: hablan de una joven “arrojada al vacío durante salto con cuerda fallido” y señalan que los empleados “olvidaron ponerle el equipo de seguridad antes del salto”.

Además, humanizan a la víctima: recuerdan que era profesora de Educación Física, con formación en Gestión Deportiva, y rescatan su última publicación, en la que preguntaba irónicamente: “¿Quién fue el loco que me dejó saltar de un puente?”. Esa frase, tras el desastre, se convierte en acusación abierta.

Mientras unos venden un “video impactante”, otros muestran el rostro, la biografía y la frase premonitoria de Maria Eduarda. La caída es la misma; lo que cambia es si se mira el cuerpo en el aire o el sistema que la dejó caer.