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Juni 30, 2026
Papa León XIV critica la indiferencia hacia los migrantes
El Papa León XIV criticó la indiferencia de las naciones y de la Unión Europea ante la crisis migratoria, afirmando que "no basta con gestionar llegadas y distribuir cifras". Durante un discurso en Gran Canaria, instó a una respuesta global coordinada que cree vías legales y seguras, subrayando que la dignidad humana no se pierde al cruzar fronteras.
La visita del papa León XIV a Gran Canaria se convirtió en algo más que una parada pastoral: fue un choque frontal entre la retórica europea sobre derechos humanos y la realidad de sus fronteras marítimas. Su mensaje apunta directamente al corazón del Pacto Europeo de Migración y Asilo y de las políticas nacionales que lo sostienen.
El Papa contra la gestión "contable" de la migración
Desde el muelle de Arguineguín, rebautizado en 2020 como el “puerto de la vergüenza”, el pontífice denunció la indiferencia ante el sufrimiento de quienes cruzan el mar. Recordó que Europa “no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas”1. Y fue más allá del diagnóstico moral: “no basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido”2.
León XIV reclamó vías “legales y seguras”, rescate y asistencia, cooperación real contra las mafias y políticas que permitan “a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra”1, desafiando la lógica del nuevo pacto europeo que permite eludir la acogida pagando 20.000 euros por refugiado2.
La derecha española: adhesión… con matices
Paradójicamente, parte de la derecha española, habitualmente dura en materia migratoria, se apresuró a abrazar el discurso papal. El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), afirmó que compartía “de la A a la Z” las reflexiones del pontífice2.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, subrayó que coinciden en recibir a los migrantes “con dignidad”, mientras Isabel Díaz Ayuso insistió en que el mensaje era global y “no hablaba para los españoles”2.
Ahí se abre la grieta: el Papa exige cambiar el sistema, no solo el tono. Bruselas presume de pacto, los gobiernos de control y la derecha de concordancia moral. Pero León XIV no habló de cosmética humanitaria, sino de un examen de conciencia político que, por ahora, pocos parecen dispuestos a aprobar.