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Juni 30, 2026

Lara exporta 19 toneladas de café verde a Italia

Desde el Terminal Intermodal Puerto Seco de Barquisimeto, en el estado Lara, se exportaron 19.2 toneladas de café verde con destino a Italia. Esta operación marca la número 398 de comercio exterior desde la apertura del puerto seco, consolidando a la región como una potencia exportadora en el centroccidente de Venezuela.

Lara despacha 19,2 toneladas de café verde a Italia y el Gobierno regional lo vende como prueba de que el motor exportador está encendido. Pero mientras los voceros celebran el conteo de contenedores, queda en el aire la pregunta: ¿es esto un salto productivo real o solo una vitrina de cifras sueltas?

El relato oficial: “potencia exportadora” en marcha

Los medios alineados con el Gobierno presentan el envío como un hito: “19 toneladas de café verde exportadas de Lara a Italia” desde el Puerto Seco de Barquisimeto, a través de la empresa estatal Emcoex. No es un hecho aislado: la operación se registra como la número 398 desde la apertura del terminal intermodal.

El gobernador Luis Reyes Reyes habla de “continuidad” y “crecimiento sostenido” de las exportaciones del puerto barquisimetano, subrayando que el mercado italiano se suma al ruso y que ya se han enviado 70 contenedores de café verde a distintos países. Otra nota insistía en que “el motor agroindustrial del centroccidente venezolano continúa expandiendo su presencia en los mercados internacionales” con mercancías de “alta calidad”.

Más allá de la foto: entusiasmo oficial, vacíos estructurales

De un lado, la narrativa es clara: Lara “alcanza la operación de exportación número 398 con envío de café verde a Italia” y se “proyecta para convertirse en una potencia exportadora”, no solo con café, sino con entre 40.000 y 70.000 toneladas de arcilla en negociación.

Del otro, lo que no se dice es igual de relevante: no hay detalles sobre precios, márgenes para los productores, impacto en el empleo rural ni comparación con los volúmenes históricos del sector cafetalero. El énfasis en la infraestructura —recorridos por almacenes y áreas administrativas para “verificar capacidad operativa”— contrasta con la ausencia de datos duros sobre productividad, financiamiento o sostenibilidad agrícola.

Así, el café larense sí cruza fronteras, pero el debate pendiente está en casa: ¿se trata de un renacer exportador o de una vitrina cuidadosamente iluminada en medio de una economía todavía en sombras?