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Juni 30, 2026

Familias de presos políticos protestan ante la Embajada de EE. UU. en Caracas

Familiares de presos políticos venezolanos trasladaron su vigilia a las afueras de la Embajada de Estados Unidos en Caracas para solicitar una reunión con el encargado de negocios, John Barrett. Los manifestantes buscan la mediación de EE. UU. para lograr la liberación de sus parientes y denuncian la falta de información oficial sobre los traslados desde la cárcel de El Helicoide.

Las luces de las velas frente a la embajada de EE. UU. en Caracas iluminan una paradoja: familias que ya no confían en su propio Estado piden ahora mediación extranjera para que se cumplan promesas hechas… por ese mismo Estado.

Familias versus “cierre” de El Helicoide

Los familiares recuerdan que pasaron 145 días a las puertas de El Helicoide esperando excarcelaciones que nunca llegaron. El anuncio oficial de que el centro de reclusión había sido cerrado se convirtió, para ellos, en un truco semántico: “El Helicoide no fue cerrado, fue multiplicado”, denunció uno de los voceros al explicar que los presos fueron simplemente repartidos en otras cárceles, muchas veces sin informar a las familias.

Mientras el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio celebraba en Washington que “se han liberado a cientos de presos políticos y la infame prisión El Helicoide ha sido cerrada”, los familiares replicaban desde Caracas: “Le decimos a Marco Rubio que es mentira lo que le están diciendo, hay bastante presos políticos todavía”.

Gobierno interino, promesas y calle

Las familias acusan al gobierno interino de Delcy Rodríguez de usar la Ley de Amnistía como promesa vacía: organizaciones reportan entre 400 y más de 600 personas aún encarceladas por motivos políticos, pese a los anuncios de liberación. “Pareciese que se olvidaron de ellos”, lamenta un familiar del teniente coronel preso Pedro Garrido.

En la calle, la narrativa es menos diplomática y más frontal: “No podemos permitir que nuestros presos políticos cambien de centro de tortura. Ellos deben ser liberados”, advierte Fabiana Vera en un mensaje amplificado por líderes opositores. Otro lema resume el choque con el sistema penitenciario: “Cierren los centros de tortura”.

Estados Unidos: árbitro solicitado, no neutral

La presencia frente a la embajada busca que John Barrett, encargado de negocios, presione a Caracas para que cumpla lo prometido. La oposición y las ONG enfatizan que la “presión internacional debe mantenerse hasta lograr la libertad de todos”, conectando las vigilias con una estrategia de asfixia política más amplia.

Así, mientras Washington proclama avances y el gobierno interino vende cierres y amnistías, las familias siguen mojándose bajo la lluvia y repitiendo la misma consigna: no quieren traslados, quieren excarcelaciones.

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