Negociando con el Anticristo

Desde el Kremlin hasta la Casa Blanca y Silicon Valley, el Anticristo —o al menos los rumores sobre él— está llegando. El concepto no es más que una oscura conjetura teológica, derivada en gran medida de la críptica mención de San Pablo a un «hombre de pecado» que «se exaltará a sí mismo por encima de todo lo que se llama Dios» y se sentará en el templo de Dios, «proclamándose a sí mismo como Dios» (2 Tesalonicenses 2:3–4). Sin embargo, para un pequeño grupo de hombres ricos y poderosos, el Anticristo se ha convertido en la lente a través de la cual ven el mundo.

Negociando con el Anticristo

TL;DR

  • Peter Thiel ve el Anticristo como un tirano que obtendrá el poder mundial explotando los miedos hacia la tecnología y podría manifestarse como un gobierno mundial único o figuras como Greta Thunberg.
  • Elon Musk, aunque no habla directamente del Anticristo, comparte la visión política de Thiel y ha apoyado a Donald Trump, a quien algunos partidarios ven como el 'katechon' que detiene al 'hombre de pecado'.
  • El pensamiento apocalíptico en la política estadounidense se manifiesta en descripciones de guerras como 'santas cruzadas' y en la demonización de oponentes, como la descripción de los iraníes como 'malvados y subhumanos'.
  • Aleksandr Dugin en Rusia ve a Occidente como el 'Reino del Anticristo' y a la civilización rusa como un baluarte contra el colapso espiritual, considerando a Putin como una figura providencial.
  • El pensamiento apocalíptico, que presume saber cómo termina la historia, interpreta cualquier compromiso como una capitulación y puede llevar a la política de la violencia 'justa', comparando la dinámica actual con la influencia de Rasputín en la corte zarista.