El Reino Unido, o de cómo gravar la libertad de educación

Hay políticas que pueden ser legales, incluso populares, y sin embargo estar equivocadas en su raíz. Eso es lo que ocurre hoy en el Reino Unido con la imposición del IVA a la educación privada. Se ha presentado como una medida técnica, casi administrativa, una simple corrección de una anomalía fiscal. Pero esa descripción no resiste el análisis.

El Reino Unido, o de cómo gravar la libertad de educación

TL;DR

  • El Reino Unido aplicará un 20% de IVA a las matrículas de colegios privados desde enero de 2025, esperando recaudar entre 1.700 y 1.800 millones de libras anuales para el sistema público.
  • La medida se presenta como una corrección fiscal y una medida distributiva razonable, pero impone una segunda carga a las familias que ya financian la educación pública a través de sus impuestos.
  • La política equipara erróneamente la elección educativa a la compra de un bien de consumo, ignorando la educación como un espacio de convicciones, identidad cultural y responsabilidad parental.
  • Existe una lógica ideológica subyacente que tiende a subordinar la libertad individual a una concepción del bien común definida por el Estado, encareciendo las elecciones que se apartan del modelo preferido.
  • Un Tribunal de Apelación ha confirmado que no existe un derecho exigible a un tipo de educación más allá del ofrecido por el Estado, lo que significa que la elección educativa puede ser condicionada y tener un precio.