La maquinaria represora continúa operando

Hemos llegado a mediados de junio, hace más de cinco meses que los líderes del Cartel de los Soles, Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores fueron capturados y encerrados por las autoridades de Estados Unidos. A pesar de que pululan discursos sobre transición y cambios en el país, la peor, más cruda y sintomática de las realidades de la narcodictadura se mantiene intacta y operando con todas sus capacidades: me refiero a los organismos policiales, militares y paramilitares, dedicados al espionaje, al secuestro, a la desaparición forzosa, a la tortura, a la extorsión y a la persecución de dirigentes políticos, dirigentes sociales, gremialistas, periodistas o a simples ciudadanos que reclaman por sus derechos.

La maquinaria represora continúa operando

TL;DR

  • La narcodictadura venezolana mantiene intactos sus organismos policiales, militares y paramilitares, dedicados a espionaje, secuestro, tortura y persecución.
  • A pesar de la aparente calma, estos entes represivos continúan activos, reclutando personal y manteniendo sus programas de entrenamiento y prácticas ilegítimas.
  • Los funcionarios involucrados operan con impunidad, conscientes de que un arresto podría implicar a toda la cadena de mando.
  • La dirigencia venezolana parece no haber asumido la problemática legal, institucional y social de la maquinaria represora.
  • Los "torturadores" están distribuidos en diversas instituciones, ministerios, empresas del Estado, negocios ilícitos y operaciones internacionales, no solo en centros de detención.
  • Se advierte que las detenciones de algunos jefes torturadores serían solo un primer paso; se necesita un proceso sistemático de desmantelamiento.