Puntofijo: una lección de unidad y un compromiso con la democracia
Por Virgilio Ávila Vivas La historia política de Venezuela tiene momentos que no deben ser recordados solamente como acontecimientos del pasado, sino como experiencias capaces de ofrecernos enseñanzas para enfrentar las dificultades del presente. Un ejemplo claro de esto es el Pacto de Puntofijo, suscrito el 31 de octubre de 1958 por Rómulo Betancourt, Jóvito.

TL;DR
- El Pacto de Puntofijo (1958) buscó estabilizar la democracia venezolana tras una dictadura, uniendo a Acción Democrática, URD y COPEI.
- Los compromisos incluyeron defender la constitucionalidad, formar un Gobierno de Unidad Nacional y elaborar un Programa Mínimo Común.
- El acuerdo facilitó la transición democrática y la alternancia pacífica del poder, demostrando que la democracia puede sobrevivir a discrepancias.
- Hoy, el espíritu del pacto es relevante para la recuperación democrática, proponiendo un entendimiento nacional más amplio que incluya a la sociedad civil y evite exclusiones.