La narrativa choca con el auto judicial
La sociedad venezolana asiste hoy, entre el asombro y la sospecha, a una coreografía comunicacional tan estridente como procesalmente vacía.

TL;DR
- La narrativa mediática sobre Carmelo y Daniel De Grazia, accionistas de Bancamiga, los acusa de "traición a la patria" y lavado de activos en la trama "Pdvsa-Cripto".
- La acusación carece de sustento probatorio visible, y el acceso al expediente y a defensores privados ha sido negado, impidiendo un debido proceso.
- Se emitieron boletas de excarcelación para los De Grazia, pero no se han ejecutado, lo que sugiere que su libertad está restringida por voluntad política y no por ley.
- El artículo sugiere que el objetivo detrás de las acusaciones es el despojo de Bancamiga, utilizando el derecho penal como medio de confiscación indirecta.