Jorge Alayeto Bigott: el rostro de la injusticia chavista en tiempos de Donald Trump
La historia de Jorge Alayeto Bigott resume una verdad incómoda que muchos dentro y fuera de Venezuela prefieren no mirar: el chavismo puede cambiar de rostro, de discurso e incluso de aliados internacionales, pero la estructura de persecución que convirtió a la justicia en un instrumento de castigo sigue intacta.

TL;DR
- La condena de 30 años de prisión a Jorge Alayeto Bigott se basó en una confesión obtenida bajo tortura, según denuncias.
- El juez Luis Francisco Ovalles Landaeta impuso la pena máxima a un civil bajo normas militares, contraviniendo la legislación venezolana.
- La sentencia contra Jorge Alayeto Bigott, al igual que la de otros acusados, ignora la individualización de la pena, castigando a todos por igual para infundir miedo.
- El testimonio clave de la acusación provino de Abel Angola, a quien Alayeto señaló como uno de sus torturadores.
- El juez no investigó la denuncia de tortura, no suspendió el proceso ni protegió a la víctima, utilizando la confesión para condenar.
- Se compara el caso con el del capitán Rafael Acosta Arévalo, quien también denunció torturas antes de morir bajo custodia estatal.