Josune Dorronsoro y la fotografía: conocimiento apasionado
En 1989 comencé a dirigir el Museo de Bellas Artes. En los últimos años de esa década Josune había estado dirigiendo las Curadurías del museo. Le pedí entonces que me acompañara como Subdirectora. En 1990 se dio al museo la figura de Fundación de Estado, y Josune prefirió dejar su cargo administrativo para dedicarse a formalizar la creación de una Curaduría de Fotografía –un viejo sueño de ella y del equipo, al que yo me sumaba-, para sistematizar y ampliar la rica colección de fotografía que fue creciendo con los años. Había otra razón, de mucho peso: Josune supo por aquellos días que le quedaba poco tiempo de vida. Quería dedicarlo a fortalecer en el MBA ese lenguaje artístico esencial del siglo XX. Después, y hasta 1995, año de su muerte, amorosamente hizo crecer ese centro de estudio, el primero de este tipo en un museo de Venezuela, y una de las primeras curadurías especializadas en fotografía en América Latina.