“Si quieres que algo perezca, déjalo solo”. Últimas Noticias
La política no es solo quién gobierna. También es lo que una sociedad está dispuesta a imaginar, discutir o defender públicamente. Y ahí es donde la llamada "Ventana de Overton" se convierte en una herramienta útil para entender la situación actual en Venezuela. La teoría, desarrollada por Joseph Overton, postula algo aparentemente simple: en un momento histórico dado, existe un rango de ideas que la sociedad considera aceptables. Fuera de ese marco, las propuestas parecen absurdas, radicales o imposibles. Dentro de él, se vuelven debatibles, legítimas y, eventualmente, institucionalizadas. Pero la ventana no permanece estática. Se mueve, y Venezuela, en los últimos años, ha sido innegablemente un laboratorio intenso para este movimiento. Si lo pensamos, hubo un tiempo en que hablar de bloqueo económico era, para ciertos sectores internacionales y nacionales, una exageración propagandística. Hoy, incluso organismos multilaterales, analistas económicos y actores políticos opositores reconocen el impacto concreto de las sanciones en la vida cotidiana en Venezuela, trayendo al discurso público global lo que antes se consideraba "radical". Lo mismo ocurrió con el rol de las mujeres en la política. Durante décadas, el liderazgo femenino fue tratado como una excepción decorativa. Sin embargo, la realidad social venezolana, marcada por crisis, organización comunitaria y resistencia cotidiana, terminó por colocar a miles de mujeres en el centro operativo de la vida pública, desplazando la discusión de si las mujeres podían liderar a cómo transformar el poder desde miradas distintas.