Opposition
Juan Vicente Lecuna en Alta Gracia
La anécdota: un niño de seis o siete años guarda recuerdos basados en eventos reales distorsionados por fotografías y comentarios de otros niños y adultos, de manera que terminan modificados de la realidad. Yo guardo los intensos recuerdos primarios, como el olfato (el olor de Alta Gracia) o auditivos (las campanillas de los caballos de los quitrines) y del día cuando fui, con Calina, a buscar a mi padre en la casa del maestro. Lo encontré junto a un hombre pequeño y calvo, quien levantaba una hoja gigantesca, casi de la mitad de su cuerpo, y se la pasaba mientras le explicaba algo a mi padre. La cara del viejo estaba cargada de actividad.
hace 3 meses











