Oscuridad en la negociación del petróleo
El petróleo que subyace en el suelo venezolano es patrimonio del pueblo que ejerce su soberanía sobre ese territorio. Es un bien colectivo e indivisible, es patrimonio de todos, de la nación. Pero el pueblo, en función de su soberanía, tiene derechos. Por un lado, tiene el derecho colectivo que los ingresos nacionales derivados del patrimonio nacional sean invertidos en beneficio del pueblo venezolano. Esa inversión debe dirigirse al bienestar general, servicios públicos eficientes, educación de calidad, infraestructura vial y aérea, obras destinadas a fortalecer las bases de una economía sólida (represas, red ferroviaria, etc.), pero, en especial, salud y educación. Es claro, también, que los ingresos petroleros deben servir de apoyo para la diversificación de la economía. El otro derecho del pueblo, es conocer cómo se maneja ese recurso, cómo se administra, con quienes se realiza, cuál es el volumen de venta, cuántos los ingresos, cómo se reciben y adónde se destinan.