La esperanza por encontrar cuerpos con vida se desvanece a cuatro días de los terremotos en Venezuela
“La esperanza es lo último que se pierde, pero ya no tenemos muchas esperanzas”, dice a EFE Leonela Delgado, quien continúa buscando a su hijastro entre los escombros de un edificio desplomado en Playa Grande, un sector de La Guaira en Venezuela, después de cuatro días de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el miércoles. En la zona, una de las más afectadas por el doble terremoto que hasta ahora ha causado 1.450 fallecidos (según el chavismo), los familiares de las víctimas fatales y heridos siguen trabajando junto a bomberos y algunas comisiones de rescate internacionales, aunque sin la presencia de gran maquinaria.