¿A qué nos llevó el chavismo? ¿Y siguen en el poder?
Las tragedias naturales, sociales y políticas sin duda, no son exclusivas de Venezuela, pero no menos cierto es que los terremotos que le han azotado en 1999 y este 2026, se han caracterizado en primer lugar por la ineficacia para atender integralmente las circunstancias y la irresponsable improvisación del entonces presidente Hugo Chávez, desde La Orchila, celebrando su triunfo de una Constituyente que le diera una a su medida, entrando en vigencia justo al momento de la tragedia y ungido de su arrogancia, se negó a recibir la tecnología norteamericana en tiempos sin sanciones ni enemistades para atender las consecuencias del sismo que evitara violaciones de derechos humanos y asistir al número de fallecidos, heridos y daños materiales, en medio del flotamiento de cadáveres en el mar, lo que el régimen no pudo ocultar, todo palpable con menor o mayor magnitud a 27 años, cuando continua en el poder el chavismo y el sucesor, extraído desde el Fuerte Tiuna, por una operación elite de los Estados Unidos en las narices del Alto Mando Militar, hoy lacayos del Imperio, que no da la cara en tan difíciles momentos y constituidos ahora en un régimen vendido como transitorio, cuando lo real es “tutelado” con el agravante de ser peor el remedio que la enfermedad y allí está en Miraflores, el odiado Comando Sur, el mismo que se llevó a Maduro, poniendo orden en la administración de la ayuda humanitaria, ofrecida y solicitada, por lo que los Rodríguez y Cabello, llamaron traidores, amenazando quitarles la nacionalidad, cual trilogía perversa dónde solo faltó la ciudadana Dinorah Figuera, que no ha tenido tiempo para sopesar la tragedia, pero sí designando compañeros suyos e imponer un Consejo Nacional Electoral, desconociéndose, universidades y la sociedad civil.