Reestructurar para mejorar
Las reglas son claras y el proceso ha comenzado. La reestructuración del gobierno nacional ya se inició con una fase diagnóstica inicial que conducirá, a mediano plazo, a decisiones ejecutivas en cuanto a fusiones, rediseños, eliminaciones y otras posibilidades. La promesa es que no habrá despidos masivos, ni se verán en los medios internacionales las dolorosas imágenes de represión contra trabajadores despedidos y suspendidos, como se ha visto en otros países que atraviesan transformaciones similares. Queremos creer que será así y es lo que deseamos. Sin embargo, emprender esta acción es, sin duda, una necesidad urgente.