El Everest de nuestra libertad, ¿cercano o lejano?
Si definiéramos la libertad como la posibilidad de ser seres humanos distintos y únicos en este planeta tierra, arribaríamos a cinco conceptos para comprendernos a nosotros mismos y a los otros. Un piso de fundamentos construidos por la humanidad, imprescindibles como componentes de lo que somos o de lo que podemos ser. Enunciados, sin ningún orden, solo por lo que son en sí mismos, nombraríamos los siguientes elementos o como quiera llamarlos: la propiedad, el valor de los bienes, el mercado, las capacidades y el Estado de derecho. Todos con el mismo status, si uno desaparece el resto se desvanece. Para que cada uno alcance su real envergadura, debe ser en la imponderable compañía de los otros.