QUERIDA SALSA El malo, el arquitecto y el visionario: un tríptico para Willie Colón
Se ha hecho un silencio extraño en el Caribe. Un silencio que retumba en las esquinas de Petare, el Bronx, el Barrio Obrero, el Callao y en todos los barrios latinos donde su música ha sonado una y otra vez. Ha callado el trombón más insolente de la historia de la Salsa. William Anthony Colón, mejor conocido como Willie Colón, se cambió de barrio. Y no solo se ha ido; se ha llevado consigo la partitura original del sonido irreverente agrio y potente de la Salsa. El sonido que cientos de orquestas han usado como influencia e inspiración. Para entender la magnitud de este vacío, no basta con repasar una discografía; hay que observar su legado como un tríptico donde se pintó, con trazo grueso y valiente, el rostro de la América Latina que sobrevive.