Noctua: el inventario de la resistencia y el brillo de los libros
Desde el año 2014, cuando me impuse la tarea de reconstruir mi biblioteca personal, empecé a transitar un camino que no estaba en mis planes. Sin proponérmelo, me convertí en una suerte de cronista de las librerías de Caracas, registrando sus anaqueles, sus silencios y esos eventos de Cedice en esas librerías que tanto nos nutrieron, experiencias que luego volqué en mi trabajo sobre liberalismo, cultura y propiedad publicado por Unión Editorial. En este inventario emocional, que es también una cartografía de la resistencia cultural en Venezuela, hay un nombre que brilla tenazmente: la librería Noctua. Ubicada en Centro Plaza, este espacio ha sido para muchos de nosotros un refugio, un lugar donde el tiempo parece detenerse para permitir que el pensamiento respire entre lomos de cuero y ediciones que ya no se consiguen en ninguna otra parte.