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Llegó Arthur Kahn… ¡y esto se puso interesante! (II)

En la columna anterior se analizó la magnitud de los aportes de Luis Roche, un caraqueño hijo de inmigrantes franceses que, tras culminar sus estudios de primaria y secundaria en París, regresó a Venezuela para incorporarse al negocio familiar: la tienda de telas “Almacenes Roche”, ubicada de Gradillas a San Jacinto. Entre cortes de lino, algodón, popelina y casimires, un día la familia tomó una decisión crucial: respaldar financieramente las ideas y planes de inversión de Luis Roche, quien no había cursado estudios universitarios de arquitectura ni urbanismo. Aun así, se propuso desarrollar en Caracas diversas urbanizaciones durante la primera mitad del siglo XX. Supo además rodearse de algunos de los mejores talentos de la época, como el arquitecto catalán Manuel Mujica Millán —responsable de los diseños de La Florida— y Arthur Kahn, a quien recurrió para el desarrollo del edificio Altamira.

Llegó Arthur Kahn… ¡y esto se puso interesante! (II)

TL;DR

  • Arthur Kahn, nacido en Estambul en 1910, fue un arquitecto, músico y artista multifacético que se estableció en Venezuela en 1942.
  • Se formó en la Escuela de Bellas Artes de París y colaboró con Carlos Raúl Villanueva en la Ciudad Universitaria de Caracas.
  • Diseñó proyectos emblemáticos como el Hotel Nacional y el Edificio Altamira, además de otras obras en diversos sectores de Caracas y el interior del país.
  • Su obra, de gran calidad y visión empresarial, dejó un sello distintivo en la arquitectura caraqueña, especialmente en el municipio Chacao.