Cuando la democracia se gestiona como un portafolio de riesgos
Una potencia no actúa como árbitro imparcial de la democracia; las decisiones de política exterior se toman en función de intereses, no de simetrías electorales.

TL;DR
- La política internacional prioriza la estabilidad sobre la justicia, especialmente en Venezuela.
- Estados Unidos podría propiciar elecciones en Venezuela solo cuando exista un "equilibrio" político, para evitar resultados "exorbitantes".
- La victoria de María Corina Machado representa una fuerza de movilización popular superior, cuyo resultado contundente genera incomodidad en "ciertos despachos".
- El "equilibrio" buscado no es competencia justa, sino una correlación de fuerzas que haga manejable la transición.
- La elección se considera una fase de validación, ejecutada después de que el rediseño del poder ya ha ocurrido.
- El dilema entre libertad y gobernabilidad se manifiesta en la moderación de resultados para hacerlos "manejables", vaciando de sentido la participación ciudadana.
- Las decisiones de política exterior se toman en función de intereses, no de simetrías electorales.
- La pregunta clave es si las elecciones serán un instrumento genuino de cambio o la culminación de un "cambalache pactado".