La ciencia política convertida en enfermedad

Los fanáticos de las guerras de exterminio destacan por sus ridículos, pero letales mensajes que pretenden la instauración de una infalible supremacía (con discursos, movimientos corporales y conductas despóticas) entre perversos ciudadanos adeptos de dictaduras e histriónicos opositores que buscan la consumación de ilícitas relaciones políticas propias de amancebados. Sin embargo, al mando de repúblicas fustigadas esos sujetos son incapaces de enfrentarse a tropas extranjeras cuando la soberanía territorial es mancillada y se limitan a fuetear internamente a indefensos bajo su yugo.

La ciencia política convertida en enfermedad

TL;DR

  • Los fanáticos de las guerras de exterminio buscan la supremacía a través de conductas despóticas.
  • Los líderes autoritarios son incapaces de defender la soberanía territorial y se enfocan en la opresión interna.
  • Los jerarcas evitan el combate, evaden la reflexión y explotan las riquezas de sus naciones.
  • La búsqueda de perpetuidad en el poder fomenta crisis humanitarias y el control mediante la fuerza.
  • Los líderes son descritos como ególatras que no buscan ser mejores personas o humanistas.
  • El control ejercido se asemeja a la crueldad de genocidas, antítesis de los derechos fundamentales.
  • La casta hegemónica busca separar poderes para su apropiación indebida y eliminar medios de comunicación independientes.
  • El pueblo, ante la opresión, retira apoyos electorales, llevando a las élites a quitar máscaras a sus organizaciones.