Apagar un país: la obra del socialismo venezolano

Cada vez que ocurre un apagón en Venezuela, el discurso oficial vuelve a repetirse con una precisión casi mecánica: el calor, el cambio climático, la sequía, incluso las tormentas solares. Todo menos asumir la verdad. Pero los venezolanos ya no compran excusas. Saben —porque lo viven— que el colapso del sistema eléctrico no es obra del sol, sino consecuencia directa de un modelo político que ha destruido todo lo que toca: el socialismo.

Apagar un país: la obra del socialismo venezolano

TL;DR

  • El colapso del sistema eléctrico venezolano no se debe al clima, sino a la mala gestión y corrupción del socialismo.
  • Décadas atrás, Venezuela tenía uno de los sistemas eléctricos más fuertes de Latinoamérica, con planificación e inversión.
  • La meritocracia fue reemplazada por lealtad política, expulsando a técnicos capacitados y asignando fondos a proyectos fallidos.
  • La electricidad ha pasado de ser un derecho a un privilegio intermitente, afectando hospitales, comercios y la vida diaria.
  • Solucionar el problema eléctrico requiere recuperar la institucionalidad, atraer talento y garantizar transparencia, incompatible con el modelo actual.