Demorando el desmontaje
Llamemos las cosas por su nombre: las sanciones se van y la democracia no llega. El gobierno títere maniobra y abre su juego: ganar todo el tiempo posible y, de paso, la interina contrata desde ahora a un lobbista en Estados Unidos para que le vaya perfilando su imagen de futura candidata. Ella aspira, con el paso del tiempo, participar con ventaja en el escenario político, llevando a cabo programas financiados con el presupuesto que le habilite el Departamento del Tesoro.

TL;DR
- Las sanciones se van pero la democracia no llega a Venezuela.
- El gobierno interino es criticado por ganar tiempo y preparar la imagen de una futura candidata.
- Se denuncia la designación de fichas chavistas en lugar de profesionales independientes.
- La transición no se considera real mientras existan presos políticos.
- Se acusa al gobierno de priorizar recursos sobre los derechos humanos y de buscar impunidad.
- Se cuestiona la legitimidad de gobernar Venezuela por un extranjero.
- El país anhela elecciones y una transición real con cambios tangibles.