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Cuando las tragedias hablan

Hace veintisiete años, Hugo Chávez apareció en cadena nacional mientras las lluvias torrenciales comenzaban a destruir el litoral central venezolano. Para entonces había construido alrededor de sí una narrativa casi mística. Afirmaba conversar con Simón Bolívar, decía recibir su orientación y hasta aseguró que en el Palacio de Miraflores existía un lugar reservado para que el Libertador compartiera la mesa con él. Aquellas afirmaciones, impropias de quien ejercía la primera magistratura del Estado, reflejaban una inquietante desconexión con la realidad y un peligroso culto a la personalidad que terminaría condicionando el destino de toda una nación. Venezuela se inauguraba en el siglo XXI con un esquizofrénico que hablaba con fallecidos, sentado en el palacio presidencial. Mientras montañas enteras se desplomaban sobre pueblos indefensos y el mar Caribe arrastraba viviendas, automóviles y familias completas, Chávez evocó las palabras atribuidas a Bolívar tras el terremoto de 1812 y proclamó: «Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca». Pero la naturaleza no obedeció; nunca lo hace. Aquella misma noche comenzó la Tragedia de Vargas y, con ella, casi como un oscuro presagio, también empezó la más prolongada devastación institucional que ha conocido la Venezuela republicana.

Cuando las tragedias hablan

TL;DR

  • Recientes terremotos golpean Venezuela, recordando la Tragedia de Vargas y evidenciando la devastación institucional.
  • La respuesta ciudadana a la tragedia ha sido de solidaridad y autoayuda, no de las instituciones.
  • Se denuncian saqueos y actos delictivos, incluso con posible participación de funcionarios policiales, lo que agrava el deterioro institucional.
  • La reconstrucción de la República es vista como más crucial que la de los edificios, contrastando la gestión actual con la del gobierno de Raúl Leoni.
  • Se critica la construcción de viviendas bajo la Gran Misión Vivienda Venezuela por su baja calidad y su uso propagandístico.
  • Se hace un llamado a la ayuda internacional y, fundamentalmente, a la recuperación de la democracia a través de elecciones libres y transparentes.