El financiamiento universitario venezolano: los hechos tras su destrucción

Para quienes gobiernan es duro escuchar nuestras afirmaciones de que las universidades venezolanas han sido destruidas; sin embargo, respondemos, la realidad ha sido más dura de sobrellevar para los universitarios que llevan más de dos décadas resistiendo el desmantelamiento de cada elemento constitutivo del sistema de educación superior, en nombre de una revolución que nos ha conducido a este nivel de deterioro. Es así como el gobierno no aceptará su responsabilidad —eso ya lo sabemos— y los universitarios no dejaremos de señalarla. Sin embargo, en ambos lados de la acera debemos hacer un esfuerzo en este momento para trascender la política del señalamiento y conducirnos a una zona más productiva, que nos permita reconocer con precisión qué ocurrió, dónde se falló y qué hay que hacer.

El financiamiento universitario venezolano: los hechos tras su destrucción

TL;DR

  • El financiamiento universitario en Venezuela colapsó debido a la destrucción de sus mecanismos técnicos, no solo por insuficiencia de presupuesto.
  • Antes de la revolución, existía un sistema de financiamiento coherente basado en la Ley de Universidades de 1970 y las Normas CNU de 1983.
  • Las Normas CNU establecían coeficientes obligatorios para investigación, postgrado, extensión, etc., pero nunca se actualizaron y perdieron impacto, especialmente cuando los salarios crecieron.
  • A partir de 2005, las Normas CNU desaparecieron como categoría operativa, se ignoraron las regulaciones salariales y se centralizaron las transferencias, vaciando las universidades de autonomía financiera.
  • La reconstrucción universitaria requiere restablecer salarios, infraestructura y financiamiento genuino, pero sin regresar al pasado, adaptándose a las transformaciones del siglo XXI.