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abril 13, 2026
La memoria como palimpsesto
De todos los animales que integran la escala zoológica, Homo ludens es el único que recuerda y recrea su recuerdo para olvidar y volver a recuperar su olvido, a través de los signos verbales. La especie sapiens es una especie grafemática. El hombre es el único animal que piensa sobre lo que piensa, que piensa el pensamiento; reflexiona sobre su propia reflexión, problematiza su existencia complejizándola hasta límites exasperantes. Como dice Gilles Deleuze, es una máquina territorial secretora de pulsiones mnémicas. Él mismo es una metáfora que se escribe y desescribe en forma continua e infinita. Se dice que soñamos para olvidar, es decir para no enloquecer; pues demasiado tiempo sin dormir nos colocaría literalmente al borde del suicidio. He aquí cuando la poesía aparece como una terapéutica, es decir, la poesía como acto creador nos limpia catárticamente de las impurezas que absorbemos del comercio cotidiano con lo real. El acto de gestación del poema es balsámicamente salufístero. Algo en nosotros nos abandona al momento de concebir una imagen metafórica, un tropo o un metálogo. El primer pitecántropo que se puso a cantar a las puertas de las cavernas debió haberse quedado en estado de estupefacción al verse descubierto ante esa realidad única y por lo demás maravillosa. Si la concepción de la anécdota causa asombro en el escritor al momento en que emerge a la superficie de su imaginación; qué inconcebibles mutaciones no producirá el poema en la sensibilidad del lector la imagen poética, exacta, sonora, definitiva del verso único y eterno en quien lo lee.

TL;DR
- El hombre es el único animal que piensa sobre su propio pensamiento y problematiza su existencia.
- La poesía se presenta como una terapéutica que limpia catárticamente las impurezas de la vida cotidiana.
- El acto de crear poesía es un proceso balsámico y saludable.
- La memoria es una fuerza ambivalente, capaz de salvarnos o perdernos, y es clave para reescribir la historia.
- El recuerdo del pasado es una interpretación subjetiva, y siempre hay algo irremediablemente perdido en el proceso.