¿Para cuándo el Vaticano III?
El papa León, a diferencia de sus predecesores, destaca por su notable discreción. No es fácil etiquetarlo, clasificarlo como conservador o progresista. En cambio, recordaremos al papa Francisco, quien, al igual que muchos jesuitas de América Latina, se vio claramente influido por la teología de la liberación, manifestando su simpatía por el socialismo y el ecologismo, hasta tal punto que me permití, en ABC, calificarlo de «Papa rosa y verde». ¿De qué color es el papa León? Aún no lo sabemos, pero su reciente visita a Mónaco podría –me parece– arrojar algo de luz.

TL;DR
- El Papa León es difícil de clasificar como conservador o progresista, a diferencia del Papa Francisco, influenciado por la teología de la liberación.
- La visita del Papa León a Mónaco, un microestado con el catolicismo como religión oficial y prohibición del aborto, sugiere una posible inclinación hacia una sociedad conservadora.
- Los discursos del Papa León en Mónaco sobre caridad y paz carecen de impacto, similar a la pregunta de Stalin sobre las divisiones del Vaticano.
- El Concilio Vaticano II provocó el declive del catolicismo en Occidente, vaciando iglesias y alejando a fieles hacia otras religiones.
- La Iglesia católica mantiene una línea ambigua, integrándose en el debate político pero siendo conservadora en costumbres (exclusión de mujeres, condena del aborto, homosexualidad).
- Se critica la persistencia de dogmas anticuados y la falta de lecciones aprendidas sobre la pedofilia, así como la negativa a autorizar el matrimonio de sacerdotes.
- Se propone la necesidad de un Vaticano III que modernice verdaderamente la Iglesia, abordando prohibiciones sociales y adaptándose al lenguaje de la época.