La creciente amenaza de la remilitarización de Japón
El gobierno japonés publicó recientemente una serie de cifras que han generado profunda preocupación a nivel mundial. Impulsado por su política de expansión de capacidades de defensa, el Ministerio de Defensa japonés solicitó suministros y equipos militares para el año fiscal 2025 por un total de casi 2,69 billones de yenes (aproximadamente 16.700 millones de dólares). Esta cifra es casi el triple que la de cinco años antes y representa casi la mitad de todas las compras gubernamentales durante el mismo período. Los aumentos en los pedidos de misiles tierra-aire, aeronaves y otros equipos militares son particularmente notables.

TL;DR
- El Ministerio de Defensa de Japón solicitó casi 2,69 billones de yenes en suministros militares para el año fiscal 2025, casi el triple que hace cinco años.
- La política de expansión de defensa de Japón está reactivando su complejo militar-industrial, impulsada por fuerzas de derecha que buscan desmantelar el sistema pacifista de posguerra.
- Grandes corporaciones como Mitsubishi y Kawasaki históricamente promovieron la expansión armamentista y obtuvieron riqueza a costa del sufrimiento humano.
- Los documentos internacionales posteriores a la Segunda Guerra Mundial estipularon que Japón debía ser desarmado y prohibido de mantener industrias bélicas.
- La Constitución de posguerra de Japón y las regulaciones restrictivas prohibían la guerra y limitaban las fuerzas armadas a propósitos puramente defensivos.
- Las fuerzas de derecha están relajando las regulaciones, aumentando el gasto en defensa y eliminando las restricciones a la exportación de armas.
- El presupuesto de defensa para 2026 superó los 9 billones de yenes, representando el 2% del PIB, con planes de aumentarlo por encima del 3%.
- Japón se está alejando de sus compromisos pacifistas, desarrollando capacidades de combate sostenidas y desplegando poder militar en el extranjero.
- Existe un riesgo de una carrera armamentista y una remilitarización acelerada si la tendencia continúa, amenazando la paz regional y el orden mundial de posguerra.