economy
mayo 3, 2026
El desgaste de los días: por qué la estanflación ya no necesita titular (I)
La estanflación no se anuncia: se instala. Como la humedad. Como el ruido blanco que ya no oímos. Ese mismo ruido —el que dejamos de oír porque nos acostumbró la costumbre— fue el que empezó a sonar aquel 16 de octubre de 1973, cuando el mundo descubrió que la energía podía faltar sin previo aviso. No era un estruendo. Era una vibración minúscula en las entrañas de la maquinaria, un aviso que nadie supo leer porque los manuales solo enseñaban a reaccionar ante los golpes, no ante las grietas. Medio siglo después, la vibración ha vuelto. No más fuerte, pero sí más constante. Y seguimos sin querer oírla.

TL;DR
- La estanflación se instala sin previo aviso, de manera sutil.
- En 1973, la crisis energética demostró que la energía podía faltar de forma inesperada.
- El evento de 1973 fue una vibración minúscula, no un estruendo, y pasó desapercibido.
- Cincuenta años después, la vibración de la estanflación ha vuelto, siendo más constante.
- La sociedad actual, al igual que en el pasado, evita percibir estas señales.