El latido de un pueblo rinde homenaje a San Juan Bautista
El sol del Caribe venezolano comienza a calentar las estrechas calles de Naiguatá, pero el redoble de los tambores ya anunció el alba antes de que el sol apareciera. No es solo un sonido. Es una convocatoria, un latido que resuena en la Costa Central y ratifica lo que todos saben: San Juan está de fiesta.

TL;DR
- La tradición de San Juan Bautista en Naiguatá tiene más de 400 años de historia.
- Más de 200 tambores (cumacos, minas, curbatas, culo e' puya, redondos) marcan el ritmo de la celebración.
- La imagen del Niño San Juan pertenece a la familia Corro desde 1854.
- La preparación del altar y la vestimenta del santo son rituales importantes.
- La danza, con movimientos de cadera y pañuelos rojos, tiene raíces africanas.
- Las promesas incluyen ofrendas como joyas de oro o cargar al santo en procesión.
- La celebración es comunal y ha demostrado resiliencia, incluso durante la pandemia.
- La festividad fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2021.